Psicología del niño de Jean Piaget y Bärbel Inhelder

 

Publicado originalmente en 1966, este libro es una síntesis accesible de las teorías de Piaget sobre el desarrollo infantil desarrolladas durante décadas de investigación. Jean Piaget, psicólogo y biólogo suizo, es considerado el fundador de la psicología genética, disciplina que estudia el desarrollo de las estructuras del conocimiento individual. En colaboración con Burbel Inhelder, psicólogo suizo y colega de Piaget en la Universidad de Ginebra, realizó varios estudios sobre el desarrollo cognitivo de los niños que tuvieron un gran impacto en los campos de la psicología educativa y del desarrollo. En Psicología infantil, Piaget e Inhelder resumen y explican los resultados más importantes de sus investigaciones para que los lectores puedan comprender el proceso mediante el cual los niños construyen conocimiento sobre el mundo. Una de las contribuciones más notables de Piaget e Inhelder fue su teoría de las etapas del desarrollo cognitivo, que describe cómo los niños desarrollan formas de pensar y comprender el mundo a medida que crecen.

En psicología infantil, Piaget identifica cuatro etapas principales:

Etapa sensoriomotora (0-2 años): En esta etapa, los niños aprenden sobre el mundo a través de sus sentidos y acciones. La inteligencia es práctica y se basa en la manipulación directa de objetos. Uno de los conceptos clave en esta etapa es el desarrollo de la "persistencia del objeto", la comprensión de que los objetos continúan existiendo incluso cuando no son visibles. Este descubrimiento marca un cambio importante en la forma en que los niños interactúan con su entorno, desde la percepción directa hasta una comprensión más estable y objetiva del mundo.

Etapa preoperacional (2-7 años): durante esta etapa, el pensamiento de los niños se vuelve más simbólico, lo que les permite utilizar el lenguaje y las imágenes mentales para representar objetos y eventos. Pero su pensamiento sigue siendo egocéntrico, lo que significa que les cuesta comprender perspectivas distintas a las suyas. Además, en esta fase también se puede observar la "centralización", la tendencia a centrarse en un solo aspecto de una situación a la vez. Esto limita la capacidad de los niños para realizar operaciones lógicas complejas, como comprender la conservación de cantidades.

Etapa operativa concreta (7-11 años): en esta etapa los niños desarrollan la capacidad de realizar operaciones mentales concretas, es decir, aplicar la lógica en situaciones tangibles y concretas. Comienzan a comprender conceptos como conservación de cantidad, número y reversibilidad, lo que significa que ahora pueden comprender que algunos procesos se pueden cambiar sin cambiar el resultado final. Sin embargo, su pensamiento todavía se limita a situaciones específicas y no puede pensar de manera abstracta.

Etapa operativa formal (11+): En la etapa final, los niños desarrollan la capacidad de pensar de forma abstracta y lógica. Pueden formular hipótesis, razonar deductivamente y pensar en posibilidades. Esta etapa permite a los adolescentes y adultos jóvenes resolver problemas complejos y desarrollar habilidades de pensamiento crítico. Es en esta etapa donde se alcanza la “inteligencia formal”, que permite razonar sobre conceptos abstractos y formular hipótesis sobre situaciones hipotéticas.

Esquemas: Piaget define los esquemas como estructuras mentales que el niño utiliza para organizar y comprender la información. Los esquemas son patrones de comportamiento o pensamiento que permiten al niño interactuar con el mundo de manera coherente. A medida que los niños maduran, estos esquemas se vuelven más complejos y específicos, permitiendo una comprensión más matizada de su entorno.

Asimilación y acomodación: Estos son procesos básicos mediante los cuales el niño incorpora nueva información en sus esquemas existentes o modifica sus esquemas para adaptarse a la nueva información. La asimilación implica integrar experiencias nuevas en esquemas previos, mientras que la acomodación supone modificar los esquemas para que encajen con la nueva experiencia. Piaget describe el equilibrio entre ambos procesos como "equilibración," y lo considera fundamental para el desarrollo cognitivo, ya que permite al niño adaptarse continuamente a un mundo en constante cambio.

Conservación: Este concepto, introducido en la etapa de las operaciones concretas, se refiere a la capacidad de comprender que ciertas propiedades de los objetos (como la cantidad o el volumen) permanecen constantes, incluso si cambian de forma o se reorganizan. La comprensión de la conservación es un logro cognitivo clave, ya que marca un avance en la capacidad de los niños para pensar de forma lógica y objetiva.

Egocentrismo: En las primeras etapas del desarrollo, el pensamiento de los niños es egocéntrico, lo que significa que tienen dificultades para ver el mundo desde perspectivas distintas a la propia. Este egocentrismo disminuye gradualmente a medida que el niño avanza en el desarrollo cognitivo y adquiere la capacidad de tomar en cuenta los puntos de vista de los demás.

Piaget e Inhelder desarrollaron un método basado en observaciones y entrevistas estructuradas con niños de diferentes edades, que permitió registrar las reacciones de los niños ante diversas situaciones y tareas. Estos experimentos permitieron a los autores estudiar el comportamiento y el razonamiento de los niños de forma controlada. Sin embargo, el método también ha sido criticado porque muchos de sus experimentos se basan en interpretaciones subjetivas del comportamiento de los niños y algunos estudios no siempre se replican con éxito en otros contextos culturales. Sin embargo, se reconocen los estudios de Piaget e Inhelder como innovaciones en la investigación infantil y su enfoque en comprender cómo se desarrolla la mente de los niños desde un enfoque constructivista. Su trabajo influyó en la psicología y la educación, y sus métodos, aunque adaptados, todavía se utilizan en el estudio del desarrollo cognitivo. La psicología infantil es esencial para comprender cómo aprenden y piensan los niños. La teoría de Piaget se ha aplicado en el campo de la educación y se han desarrollado muchos programas educativos basados ​​en sus principios. Por ejemplo, las actividades educativas que estimulan el juego simbólico en niños pequeños o las tareas de resolución de problemas en la escuela primaria se basan en las ideas de Piaget sobre la importancia de la exploración activa en el desarrollo cognitivo.

Aunque la teoría de Piaget fue influyente, también tuvo sus críticos. Algunos investigadores creen que las etapas del desarrollo cognitivo son demasiado rígidas y que los niños pueden mostrar habilidades avanzadas antes de lo que sugirió Piaget. Otros cuestionan la universalidad de su teoría, argumentando que no todos los niños siguen los mismos patrones de desarrollo debido a factores culturales, ambientales y socioeconómicos. Aunque la teoría de Piaget ha sido criticada y revisada, sus contribuciones al desarrollo cognitivo son innegables y su trabajo continúa influyendo en los campos de la psicología y la educación en la actualidad.


REFERENCIA:

Piaget, J., & Inhelder, B. (1993). Psicología del niño (14.ª ed.). Ediciones Morata.

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